IES Herminio Almendros

Psicología

Criterios de calificación.

Se realizará un examen al trimestre que podrá constar de preguntas tipo test y además podrá combinarse con preguntas de desarrollo teórico y/o cuestiones de aplicación práctica de los contenidos que se abarquen. El examen supondrá el 70% de la nota de evaluación, el otro 20% los trabajos que los alumnos realicen en clase, ya sean individuales o de grupo y el 10% restantes corresponderá a la actitud que fundamentalmente será asistencia a clase. Hay que puntualizar que un mínimo de 5 faltas de asistencia al trimestre sin justificar supondrá un ´0` en el apartado de actitud.

La condición para que se sumen todos los porcentajes anteriormente indicados es que se haya sacado mínimo un ´4` en el examen.

La nota se redondeará al entero superior cuando acabe en “´5” así, si el alumno obtiene un 4´5 se le pondrá un 5, en caso contrario se redondeará al entero inferior.

Por otra parte, existen los modificadores de nota: por cada actividad de clase no realizada se descontarán 0,25 puntos en la nota de evaluación.

Las faltas graves de ortografía serán penalizadas con el descuento de hasta 2 puntos siempre que éstas no sean ocasionales ni esporádicas. Así, cada falta de ortografía grave supondrá un descuento de 0´25 puntos por cada una y cada 10 tildes un descuento de 0´5 puntos en la nota del examen.

Los alumnos que lleguen sistemáticamente retrasados a las clases, serán penalizados de acuerdo con las normas que establece el centro. Es decir, podrán ser amonestados, pudiendo suponer la acumulación de las mismas la expulsión del centro durante 3 días.

Cada evaluación contará con la correspondiente recuperación que se calificará de la misma manera que el examen y a la que tendrán derecho:

•  Los alumnos que se hayan presentado al examen.

•  Los alumnos que no se hayan presentado al examen de forma justificada.

Los justificantes médicos se entregarán con suficiente antelación y no el mismo día del examen o recuperación en su defecto.

•  Los alumnos que hayan asistido a un mínimo de un 75% de clases al trimestre (10 faltas de asistencia).

•  Los alumnos que aun asistiendo a clase muestren abandono de la materia ( falta de interés, no traer los materiales, entregar exámenes en blanco, hacer caso omiso de las indicaciones del profesor, etc.)

Como se acaba de decir, existirá un examen final al que acudirán aquellos alumnos que, aún habiendo realizado las correspondientes recuperaciones, todavía cuenten con alguna evaluación pendiente. Ahora bien, en caso de que no se supere dicho examen el alumno irá a la convocatoria extraordinaria de Septiembre con toda la materia.

La nota final será la media aritmética de las tres evaluaciones que podrá modificarse al alza o a la baja dependiendo de la trayectoria actitudinal del alumno .

El examen de Septiembre tendrá las mismas características que los realizados a lo largo del curso y se puntuará de la misma manera.

Historia de la Filosofía

Criterios de calificación.

En cada evaluación, la calificación general tendrá en cuenta los siguientes aspectos:

Examen escrito : Se realizará, como mínimo, un examen por evaluación o tantos como sea necesario. En este último caso, la nota final de este apartado será la media aritmética de todas las pruebas realizadas. Los exámenes se calificarán de 0 a 10 puntos y constarán de cuatro preguntas que serán calificadas cada una de 0 a 2,5 puntos. No se sumarán otros factores si no se alcanzan, al menos, 5 puntos sobre 10. Los exámenes podrán constar de:

  • Cuestiones teóricas: definición de conceptos, preguntas sobre contenidos concretos, etc.
  • Cuestiones de relación y razonamiento, en la que los alumnos sinteticen y establezcan relaciones entre los conocimientos adquiridos en varias unidades o núcleos temáticos, etc., elaborando una redacción rigurosa y razonada sobre un tema determinado.
  • Comentarios de textos siguiendo las directrices expuestas en esta programación.

Actitud :

  • Se considerará básicamente la asistencia regular a clase, la participación en su dinámica y el respeto hacia sus compañeros y el profesor.
  • Los alumnos que lleguen sistemáticamente retrasados a las clases, serán penalizados de acuerdo con las normas que establece el centro. Es decir, podrán ser amonestados, pudiendo suponer la acumulación de las mismas la expulsión del centro durante 3 días.
  • Cada tres retrasos se colocará una falta de asistencia.

Modificadores de nota:

  • Cada actividad no realizada supondrá un 0,25 menos en la nota global de la evaluación.
  • Las faltas graves de ortografía serán penalizadas con el descuento de hasta 2 puntos siempre que éstas no sean ocasionales ni esporádicas. Así, cada falta de ortografía grave supondrá un descuento de 0´25 puntos por cada una y cada 10 tildes un descuento de 0´5 puntos en la nota del examen.
  • Trabajos monográficos: serán el medio para reforzar y aplicar los contenidos de la materia, pues podrán incluir, además de los contenidos del trimestre, otros relativos a los anteriores. Tendrán forma de disertación filosófica sobre cuestiones señaladas por el profesor. Se calificarán de 0 a 1 puntos que se sumarán a la nota del examen. Estos trabajos tienen carácter voluntario.

Así, la nota que el alumnado obtenga en cada evaluación se obtendrá de la siguiente manera:

Examen (70%)

Actividades y trabajos (20%)

Actitud (asistencia a clase) (10%)

En el porcentaje de actitud incluimos también a los alumnos que aun asistiendo a clase manifieste un abandono de la materia (falta de interés, no traer los materiales, entregar exámenes en blanco, hacer caso omiso de las indicaciones del profesor, etc.). Por otra parte, hay que matizar que con un mínimo de 5 faltas de asistencia sin justificar al trimestre se obtendrá un ´0` en este apartado referido a la actitud.

La nota mínima requerida para sumar todos los porcentajes será de un ´5` en el examen. Aprobarán, por tanto, la evaluación quienes alcancen un mínimo de 5,00 puntos en la misma.

Los alumnos que cuenten con dos evaluaciones suspensas irán con toda la materia al examen final.

La calificación global del curso dependerá de la nota media de las tres evaluaciones, pero éste podrá subir o bajar dependiendo de que la trayectoria general del alumno sea ascendente o descendente. Los alumnos que no se presente a los exámenes y no justifiquen adecuadamente la falta, perderán el derecho a que se les repita ese examen y también a su correspondiente recuperación.

Sistema de recuperación .

- Los contenidos teóricos: se realizará un examen de recuperación por cada evaluación.

- Los trabajos y comentarios: en la evaluación siguiente se programarán nuevas cuestiones y actividades sobre los contenidos de la anterior. Aunque esto afectará también a quienes hayan aprobado, serán más exhaustivas en el caso de los suspensos.

- La actitud: con una actitud positiva en evaluaciones siguientes.

- Tendrán derecho a la recuperación:

•  Los alumnos que se hayan presentado al examen.

•  Los alumnos que no se hayan presentado al examen de forma justificada.

Los justificantes médicos se entregarán con suficiente antelación y no el mismo día del examen o recuperación en su defecto.

•  Los alumnos que hayan asistido a un mínimo de un 75% de clases al trimestre (10 faltas de asistencia).

•  Los alumnos que aun asistiendo a clase muestren abandono de la materia ( falta de interés, no traer los materiales, entregar exámenes en blanco, hacer caso omiso de las indicaciones del profesor, etc.)

- En el caso de que haya más de un examen por evaluación, el alumno recuperará el examen que tenga suspenso aunque la nota media de la evaluación le haya salido aprobada.

- El alumno no podrá seleccionar los contenidos a recuperar en cada evaluación. Se recuperará todo lo que uno lleve pendiente en la evaluación y no lo que el alumno decida seleccionar por su conveniencia.

- En el caso de que un alumno vaya a la recuperación con sólo un examen de evaluación suspenso y no logra recuperarlo, irá al examen final con la evaluación completa.

- A final de curso se realizará un examen final donde se examinarán aquellos alumnos que todavía tengan algún autor pendiente después de realizar las correspondientes recuperaciones. La no superación de este examen supondrá volver a examinarse en la convocatoria extraordinaria de septiembre de toda la materia.

En cuanto a la calificación global de la asignatura, el procedimiento será el mismo que en el caso de los alumnos aprobados por curso.

Para quienes deban acudir al examen de Septiembre, la prueba incluirá los contenidos de todo el curso, sin guardar la nota de la/-s evaluación/-es aprobada/-s, si la/-s hubiera. La calificación final será la de este examen, que se atendrá a los criterios de evaluación reseñados anteriormente.

Filosofía y Ciudadanía

Sistema de calificación y recuperación de los contenidos.

•  El curso se divide en tres evaluaciones, una al final de cada trimestre, y una evaluación final. Las evaluaciones se calificarán de 1 a 10 puntos cada una. El resultado de la evaluación final consistirá en la media aritmética de las tres evaluaciones.

•  El aprobado es a partir de “ 5” . El cómputo de los decimales en la nota de cada evaluación se hará redondeando al alza o a la baja dependiendo de la trayectoria del alumnado en la materia.

•  Se podrán realizar trabajos monográficos, de investigación, de grupo, la lectura de un libro relacionado con el contenido de la materia: este año los alumnos leerán el libro de A. Huxley Un mundo feliz .

•  La nota de cada evaluación será el resultado de la suma de los siguientes porcentajes:

•  Examen (70%)

•  Actividades y trabajos (20%): El 50% de las actividades de un trimestre sin hacer supondrá un ´0`en este apartado.

•  Asistencia a clase (10%): 5 faltas de asistencia sin justificar al trimestre supondrá un ´0` en este apartado. También obtendrán un ´0`en este apartado los alumnos que aun asistiendo a clase muestran abandono de la materia en la propia aula.

Entendemos por abandono de la materia no sólo el absentismo en la misma, sino la falta completa de interés, la ausencia reiterada de materiales, hacer caso omiso de las indicaciones del profesor, entregar reiteradamente exámenes en blanco o casi en blanco, etc.

(Solamente se sumarán los porcentajes en el caso de que se haya sacado un ´5` en el examen, en el caso contrario el alumno o alumna deberá recuperar el examen).

•  Con dos evaluaciones suspensas el/la alumno/a irá directamente al examen final con toda la materia. En caso de que este examen no se superase, independientemente de las evaluaciones con las que vaya el alumno, se irá al examen extraordinario de septiembre con toda la materia.

•  Los alumnos que lleguen sistemáticamente retrasados a las clases, serán penalizados de acuerdo con las normas que establece el centro. Es decir, podrán ser amonestados, pudiendo suponer la acumulación de las mismas la expulsión del centro durante 3 días.

•  Los alumnos que no hayan asistido a la realización de una prueba escrita o a la entrega de una actividad sin una causa debidamente justificada, perderán el derecho a la repetición y recuperación del ejercicio. Asimismo, no se calificarán las actividades y ejercicios entregados fuera de plazo sin que exista una causa justificada.

•  Los justificantes serán entregados con suficiente antelación y no el mismo día del examen o recuperación en su defecto.

•  Las faltas graves de ortografía serán penalizadas con el descuento de hasta 2 puntos siempre que éstas no sean ocasionales ni esporádicas. Así, cada falta de ortografía grave supondrá un descuento de 0´25 puntos por cada una y cada 10 tildes un descuento de 0´5 puntos en la nota del examen.

•  Los alumnos que no hayan superado los objetivos de la Materia en la convocatoria de Junio, serán evaluados en Septiembre sobre los contenidos desarrollados a lo largo del curso y aplicando los mismos criterios de evaluación.

•  Con el fin de evaluar la propia actividad docente, se aplicarán los métodos y las sesiones programadas en el plan de actividades de este Departamento y que obra en documento aparte.

Sistema de recuperación de la materia

Se realizará una recuperación al trimestre, a la que tendrán derecho los/las alumnos/as que:

•  Se hayan presentado al examen o realizado el trabajo solicitado.

•  No se hayan presentado por una razón suficientemente justificada (justificante médico, del juzgado o similares).

•  Hayan asistido a un mínimo de un 75% de clases al trimestre.

•  No muestren abandono de la materia dentro o fuera del aula.

Existirá un examen final en junio en el que los alumnos recuperarán los contenidos que aún lleven pendientes. En caso de que este examen no se superase, independientemente de las evaluaciones con las que vaya el alumno, se irá al examen extraordinario de septiembre con toda la materia.

La nota final de curso vendrá constituida por la media aritmética entre las tres evaluaciones. Los decimales se redondearán al alza o a la baja dependiendo de la trayectoria del alumnado a lo largo del curso.

Educación Etico-Cívica

Sistema de calificación y recuperación de los contenidos.

Se comprobará si los alumnos han alcanzado las capacidades antes señaladas mediante la realización de al menos un examen al final de cada trimestre y el control de su trabajo diario en el aula (presentación de su cuaderno de trabajo cuando se le pida y participación activa y respetuosa en las discusiones que se planteen). Insistimos en que la participación activa y creativa en el aula es un criterio fundamental a la hora de la calificación.

Por otro lado, añadir que la realización puntual y completa de las tareas, aún siendo muy importante, es tan sólo una parte de la nota de evaluación. Las otras partes, igualmente importantes son la demostración de la comprensión de los temas tratados, por un lado, lo cual se lleva a cabo mediante ese ejercicio escrito al final de cada trimestre, y esa construcción creativa del conocimiento, por otro.

La nota de cada evaluación se compondrá de lo siguiente:

  • 70% examen de cada trimestre.
  • 20% notas de trabajos, incluyendo las actividades de casa y las pruebas escritas del libro Ética para Amador.(Si no se realizan cinco actividades al trimestre se obtendrá un ´0`en este apartado.
  • 10% Actitud en clase: 5 faltas de asistencia al trimestre sin justificar supondrá un ´0` en este apartado.

Las faltas graves de ortografía serán penalizadas con el descuento de hasta 2 puntos siempre que éstas no sean ocasionales ni esporádicas. Así, cada falta de ortografía grave supondrá un descuento de 0´25 puntos por cada una y cada 10 tildes un descuento de 0´5 puntos en la nota del examen.

Por otra parte, también con respecto a la actitud el departamento ha decidido aplicar las siguientes medidas:

  • Los alumnos que lleguen sistemáticamente retrasados a las clases, serán penalizados de acuerdo con las normas que establece el centro. Es decir, podrán ser amonestados, pudiendo suponer la acumulación de las mismas la expulsión del centro durante 3 días.
  • Cada tres retrasos se colocará una falta de asistencia.
  • La acumulación de un 75% de faltas al trimestre (10 faltas de asistencia más o menos) supondrá la pérdida del derecho a la recuperación.

El sistema de recuperación consistirá en un examen por cada evaluación suspensa y un examen final en el que el alumno recuperará las evaluaciones que aún todavía le queden suspensas a final de curso. Si no se superara este examen se irá a la convocatoria extraordinaria de septiembre.

La nota final de todo el curso será la media aritmética de las tres evaluaciones.

La convocatoria extraordinaria de Septiembre estará compuesta por un examen que versará sobre todos los contenidos de la materia.

Objetivos de Filosofía

FILOSOFIA I.  OBJETIVOS DEL CURSO.

Objetivos generales del área.

    El  objetivo fundamental de la Filosofía en el Bachillerato es la promoción de la actitud reflexiva y crítica. Sin negar que su logro es responsabilidad de todo el proceso educativo debe afirmarse que ese objetivo es responsabilidad directa e inmediata de la Filosofía. Por introductorio que un curso de Filosofía pueda ser, le incumbe estimular y provocar actitudes reflexivas en las que se sometan a consideración y análisis tanto la diversidad de aspectos de nuestra experiencia, cuanto los problemas fundamentales que plantean cada uno de ellos y sus relaciones. Partiendo de este objetivo fundamental, la enseñanza de la Filosofía debe conseguir :

1. Que los alumnos expliciten de forma consciente los supuestos que subyacen al discurso tanto de las diferentes ciencias cuanto de las ideología, con el fin de esclarecer las ideas que estructuran su forma de pensar y actuar.

2. Que sitúen en el marco que posibilite la tarea de integrar y recomponer la diversidad de conocimientos y valores que poseen.

3. Que aprendan a usar la razón en el debate de las ideas y en el análisis de los hechos.

4. Que desarrollen un pensamiento autónomo y crítico y una actitud abierta a nuevas formas de pensar, de sentir y de actuar.

   Por otra parte, el Real Decreto 1700/1991, ampliado en el Real Decreto 3474/2000, ha desarrollado la estructura del bachillerato, destacando que sus enseñanzas han de cumplir una triple finalidad educativa: de formación general, de orientación de los alumnos y de su preparación para estudios superiores. Estas finalidades han de estar presentes de forma equilibrada en el currículo, que ha de atender a las distintas vías que se abren al estudiante al concluir sus estudios de Bachillerato: proseguir estudios superiores o incorporarse a la vida activa y adulta.  Los objetivos educativos del Bachillerato se hallan formulados por materias en términos de capacidades que se espera que los alumnos alcancen mediante las correspondientes enseñanzas y que, a su vez, se relacionan con las capacidades de carácter más general que figuran en la Ley Orgánica 1/1990.  En conformidad con dispuesto en el Real Decreto 938/2001, de 3 de Agosto, por el que se modifica el Real Decreto 1179/1992, de 2 de octubre, por el que se establecen las enseñanza mínimas del Bachillerato, los objetivos generales que han de cumplir la Filosofía en el currículum del Bachillerato son los siguientes:

1. Adoptar una actitud crítica ante las cuestiones teóricas y prácticas, exigiendo que estén siempre debidamente fundamentadas.

2. Argumentar de modo racional y coherente los propios puntos de vista, ya sea de forma oral o escrita.

3. Utilizar el diálogo para contrastar y debatir diferentes puntos de vista

4.Comprender los principales problemas filosóficos que se han tratado a lo largo de la Historia.

5.Emplear con propiedad y rigor los principales términos y conceptos filosóficos.

6. Analizar textos filosóficos en su coherencia interna, identificando los problemas y valorando críticamente los supuestos y las soluciones que proponen.

7. Conocer y valorar la importancia de la acción humana, libre y responsable, desde un punto de vista ético, técnico y artístico.

8. Adoptar una actitud crítica ante todo intento de justificación de las desigualdades sociales y ante toda discriminación, ya sea por sexo, raza, creencias u otras características individuales y sociales.

9.Valorar la capacidad normativa de la razón para construir una sociedad más justa, en la que exista una verdadera igualdad de oportunidades.

10.Valorar los intentos por construir una sociedad mundial basada en el respeto a los derechos humanos individuales y colectivos, en la convivencia pacífica y en la defensa de la naturaleza.

Objetivos específicos del curso.

    Siguiendo las directrices generales que traza la Legislación vigente, programamos como objetivos del curso los que se especifican a continuación:

1. Valorar la capacidad de la razón, su autonomía y su potencialidad para regular el conocimiento y la acción humana.

2. Comprender y emplear con propiedad los conceptos y términos filosóficos.

3. Apreciar el alcance y la relevancia de los problemas filosóficos, situando y valorando críticamente las diversas formulaciones  en torno a un mismo problema.

4. Situar diversas teorías y corrientes filosóficas en el marco de la cultura, identificando los elementos que articulan su continuidad histórica y su vigencia actual.

5. Relacionar algunas cuestiones filosóficas tradicionales con aspectos interesantes de la vida cotidiana. Reconocer la función y utilidad de la Filosofía como forma crítica de abordar los problemas.

6. Integrar conocimientos procedentes de otras áreas, como la Biología, la Historia o el Arte.

7. Adoptar una actitud crítica frente al dogmatismo y el escepticismo radical, estimulando la búsqueda de la verdad.

8. Distinguir el verdadero conocimiento de la mera creencia u opinión. Diferenciar entre argumentar y dogmatizar, asimilando algunos criterios elementales de la argumentación racional.

9. Apreciar el rigor y desarrollar el gusto por los discursos bien construidos desde un punto de vista lógico, distinguiéndolos de los mensajes meramente persuasivos. 

10.Utilizar procedimientos básicos de la actividad intelectual: recepción, contraste y evaluación de la información en la práctica de las actividades.

11.Analizar y comentar argumentadamente textos filosóficos

12.Iniciarse en el procedimiento de la disertación filosófica.

13.Aprender a interpretar y comentar otras formas culturales de expresión no exclusivamente lingüísticas.

14.Iniciarse en la crítica de las ideologías como método de desenmascarar y distinguir los elementos injustificados de la cultura.

15.Adoptar una postura crítica  ante el racismo, la xenofobia o el etnocentrismo, el sexismo y, en general, ante todo discurso discriminatorio.

16.Valorar y respetar las opiniones ajenas en la práctica del debate. Aprender a discutir razonadamente.  Reconocer la importancia de la comunicación como medio de apertura e interacción con los demás y conocer algunos de los mecanismos que la hacen posible.

17.Analizar crítica y rigurosamente las principales formas de acción humana, teniendo en cuenta los motivos, intenciones, consecuencias y alternativas.

18.Valorar el hecho de pertenecer a la especie humana, asumiendo una actitud responsable frente a la naturaleza.

19.Valorar el humanismo como una actitud que trata de encontrar el equilibrio entre el bien colectivo y los derechos individuales.

20.Apreciar y asumir con autonomía las principales normas que deben regular la convivencia de los seres humanos.

FILOSOFIA II.  OBJETIVOS DEL CURSO 2004-2005.

1.-  Conocer y comprender los grandes períodos en que se divide la Historia de la Filosofía occidental, así como su relación con otras formas de expresión cultural.

 

2.-  Reconocer y comprender los problemas filosóficos analizados en el curso anterior, en tanto que cuestiones surgidas a lo largo de la Historia.

 

3.- Comprender las distintas soluciones que se han propuesto a estos problemas filosóficos, situándolas en su contexto histórico y cultural, a fin de poder entender su vinculación con otras manifestaciones teóricas y prácticas de la circunstancia que las ha originado.

 

4.- Consolidar la actitud crítica ante opiniones contrapuestas, sometiéndolas a una reflexión racional, y analizar los conceptos previos, prejuicios y posiciones ideológicas que puedan existir como sociales y humanísticos.

 

8.- Aprender a leer de modo comprensivo y crítico textos filosóficos de autores diversos y opuestos, compararlos entre sí y descubrir la importancia del diálogo racional como medio de aproximación condicionantes.

 

5.- Conocer y valorar el esfuerzo de la razón humana en su intento incesante por plantear y resolver las grandes cuestiones filosóficas.

 

6.- Comprender la Historia de la Filosofía como un avance en espiral, que ha retomado los problemas con un creciente nivel de radicalismo metodológico.

 

7.- Valorar la capacidad de la reflexión filosófica a lo largo de la Historia para acercarse, de modo progresivo, a los problemas éticos, a la verdad.

 

9.- Valorar el debate de posiciones contrapuestas como medio de practicar el respeto a los demás y la tolerancia positiva contra cualquier forma de discriminación.

 

10.- Aprender a exponer correctamente, de modo oral y escrito, el pensamiento filosófico de los autores estudiado, así como a elaborar los propios puntos de vista de modo coherente.

 

Guía de comentarios de texto

GUIA PARA EL COMENTARIO DE TEXTO.

Recomendaciones iniciales.

   Nunca debemos pasar por alto palabras, conceptos o referencias culturales cuyo sentido desconozcamos o nos parezca dudoso. En este momento, debemos servirnos de diccionarios u otros elementos auxiliares.

Después de leerlo atentamente las veces necesarias hasta familiarizarnos con sus características, numeradas las líneas de cinco en cinco para su fácil identificación, subrayadas las ideas principales y resueltas todas las dudas, estaremos en condiciones de aplicar el método de análisis y comentario que a continuación explicamos.

Respecto a la distinción entre análisis y comentario, hay que decir que, aunque en algunas ocasiones son sinónimos, no designan exactamente la misma operación. El análisis consistirá en un trabajo de disección previo al comentario. Una vez examinados y entendidos los diferentes elementos textuales de manera metódica, podremos abordar el comentario. El comentario tiene que ser, por tanto, el resultado de un esfuerzo de comprensión minuciosa.

Fase del análisis.

1) Localización. 

 Localizar un texto consiste situarlo adecuadamente en su momento histórico, en su entorno cultural y en el lugar que ocupa dentro de la obra del autor. Para poner de manifiesto las relaciones de un texto con su época, necesitamos aclarar primero si se trata de un fragmento o de uno obra completa. En el caso de que se trate de un fragmento, tendremos que observar si tiene cierta autonomía y se puede explicar por sí solo o si, por el contrario, el conocimiento de la obra de que forma parte resulta imprescindible para el correcto desarrollo de nuestro trabajo. Ante la falta de datos consistente y útiles que puede presentar el texto que se propone, el comentarista tal vez opte por documentarse abundantemente. Buscará información en la obra original o en manuales y tratados, etc. Pero tendrá que defenderse ante este cúmulo de datos mediante un riguroso proceso de selección. Aquí, como en otras circunstancias, más que acumular mucha información, conviene saber utilizar la que se tiene.

A menudo, las pistas necesarias para la localización vienen facilitadas al pie del propio escrito, pero no siempre, por lo que habrá que recurrir a veces al examen de elementos textuales como indicios de época. En cualquier caso, ante estas recomendaciones puede plantearse una pregunta: ¿qué datos escoger de los que nos ofrece el material consultado? Solo los pertinentes: alguna referencia biográfica determinante para la comprensión de texto comentado, una mínima caracterización de la corriente artística o ideológica en que se inscribe el autor, el marco histórico o social de la época, etc.

2) Propósito, punto de vista y tema central. 

    El propósito básico de un autor puede descubrirse respondiendo a la pregunta para qué escribe. Todo autor aspira a que su obra sea tenida en cuenta y, en definitiva, a que conmueva al lector, le ocupe parte de su tiempo y le obligue a modificar su visión de las cosas. Pero este es un objetivo demasiado genérico que tenemos que dar por implícito en todo lo publicado. A nosotros nos interesa averiguar el propósito específico. Lo descubriremos preguntándonos par qué se escribió, concretamente, el texto analizado. La variedad de propósitos es inmensa; su expresión, infinita. La fórmula de la respuesta puede construirse tomando como núcleo un infinitivo:  “... para deshacer la autoridad de... “ ...”para censurar los vicios de las clases dominantes...” “... para rebatir con base experimental la idea de...Esta fórmula tiene que expresarse con sencillez y claridad.

   El punto de vista representa el ángulo desde el cual se cuenta la historia o se transmite la información. El punto de vista del autor no puede delimitarse con exactitud sin tener en cuenta el destinatario potencial para el que se escribe, ni el propósito que le guía.

   En cuanto al tema, no debe confundirse confundirse con otros aspectos del contenido: ni con el propósito ni con el argumento. El tema se define como la idea central en torno al cual se construye el texto. Viene a ser como una síntesis conceptual o abstracta de lo que el autor ha dicho, no de lo que ha pretendido con decir lo que ha dicho (de averiguar esto se encarga la determinación del propósito). No caigamos en la confusión de identificar propósito con tema: se trata de dos aspectos del contenido fuertemente cohesionados, pero discernibles, aunque sus respectivas formulaciones se fusionan a menudo en una única frase. Otro concepto que no tiene que confundirse con el tema es el argumento. El concepto de argumento conlleva el desarrollo espacial o temporal de un asunto. Reconocemos como tema de un texto la idea principal que lo impregna y le da unidad y coherencia. Aunque no esté mencionado explícitamente, no por ello hay que pensar que falta. Una vez determinado, se ha de expresar con un nombre abstracto como núcleo y de manera breve, por ejemplo: “los derechos de los indígenas brasileños”, “los valores individuales frente a la uniformización social”, etc. Todas las fórmulas podrían  fusionarse perfectamente con las que recogen el propósito y el punto de vista: “defender (propósito) apasionadamente (punto de vista) los derechos (tema central) de los indígenas brasileños “, “ensalzar (propósito) de manera arbitraria (punto de vista) los valores individuales (tema) frente a la uniformización social”, etc.

   En ocasiones, además de dilucidar el tema principal, será posible distinguir otros temas colaterales o secundarios, insertados, bien como apoyo, bien como contraste o como simple red de sugerencias. Los señalaremos sólo en el caso de que tengan una cierta presencia o entidad en su conjunto; en caso contrario, lo dejaremos fuera de nuestra enunciación.

3) Estructura interna.  

   Llamamos estructura a un conjunto de elementos relacionados entre sí e interdependientes. En el análisis de un texto reconocemos dos tipos de estructura: la interna y la externa. La interna se refiere a la distribución de los elementos del contenido, los significados, a lo largo del texto; la externa a la cohesión que establecen entre sí los elementos formales, los significantes. Una y otra estructura se entrelazan y se superponen como la urdimbre y la trama de un tejido. Si el texto es coherente y de una cierta extensión, en mayor o menor medida,  su estructura interna será suceptible de ser dividida en dos o más segmentos, los bloques temáticos, divisibles a su vez en partes de menor entidad, los apartados.

   Para poder considerar una parte como bloque temático es necesario que cumpla dos requisitos: a) que contenga una referencia directa o indirecta al tema central; b) que sea relevante para el conjunto, es decir, que sea significativa hasta el punto de que su amputación represente una pérdida decisiva para el sentido global del texto. Cada parte segmentada ha de mantener una relación solidaria con el todo; sin ella, si es decisiva de verdad, el todo dejaría de significar lo que significa.

Las divisiones de la estructura interna no siempre están marcadas de manera visible, formal o tipográficamente, pero eso no quiere decir que no pueda distinguirse. Ni el párrafo en la prosa ni la estrofa en el verso pueden identificarse sin más con los bloques temáticos. Un bloque puede ocupar tanto una parte del párrafo completo como varios consecutivos, depende del texto.

   Una primera clasificación de los textos por su organización puede establecerse según estén construidos en torno a una idea central, textos de estructura vertebrada, o no, textos de estructura invertebrada. En los mínimamente elaborados (vertebrados) es posible descubrir un orden incluso en los que presentan una estructura caótica. El factor de ordenación más elocuente en los textos informativos lo proporcionan la relación lógica entre sus partes.

   Se han reconocido diferentes esquemas:

a) textos de estructura analizante: aquellos que empiezan con una idea que se explica o desarrolla a continuación (se podrían llamar también textos de estructura deductiva, por ir de lo general a lo particular). 

b) textos de estructura sintetizante: los que expresan al final una idea que es conclusión de lo anterior (estos textos tienen su equivalente en los argumentos inductivos).

c) textos de estructura paralela: en ellos las ideas no se subordinan a otras, sino que todas tienen importancia similar; d) textos de estructura encuadrada: en éstos la idea del principio se parangona o adquiere el mismo relieve que la del final.

   En el momento de analizar por escrito la estructura interna de un texto, reconoceremos la conveniencia de haber numerado sus líneas de cinco en cinco. Señalaremos la extensión de los diferentes bloques, A, B, C, etc., aludiendo a las líneas que abarca cada uno. Cada bloque puede estar formado asimismo por diferentes apartados, 1, 2, 3, etc., haremos otro tanto con estas subdivisiones.

   En beneficio de la claridad del esquema resultante, procuraremos que el número de partes diferenciadas no sea excesivo y que su exposición contenga una mínima referencia a aquella porción del contenido por la cual los bloques y los apartados se justifican como tales. Finalmente, tanto en la demarcación de los bloques como en la de los apartados precisaremos, siempre que sea posible, el elemento conector entre cada dos divisiones o subdivisiones.

4) Estructura externa.  

   Llamamos estructura externa a la red de relaciones que establecen entre sí los significante. Esta red no se establece arbitrariamente, sino en función de un contenido y con arreglo a un propósito. Justificar su necesidad, esto es, por qué el contenido se dispone como se dispone y no de otra manera y hacer explícitas las dependencias formales que permitían la separación de la estructura interna en bloques temáticos será nuestro objetivo en este punto del análisis.

   Para explicar el por qué de la forma utilizada tendremos que ir reconociendo frase a frase cómo se refleja el contenido, igual que un rostro en un espejo, en los elementos formales de cada parte (elementos fonológicos, morfosintácticos y léxico-semánticos). Ahora bien, no se trata de practicar un análisis exhaustivo de los diferentes niveles lingüísticos, sino de señalar aquellos rasgos que tienen una especial relevancia para la articulación del conjunto. De ahí que sea necesario reparar entre los conectores entre párrafo y párrafo, como piezas que establecen o marcan no sólo la dependencia lógica, sino también formal, gramatical, entre las frases.

   La cohesión que se forja sobre el juego de dependencias  -tanto entonativas como gramaticales y semánticas- entre una pregunta y su respuesta, puede considerarse, asimismo, como eje de la división formal de un texto.

 Valoración global y comentario.  

   Finalmente, el comentario consistirá un ejercicio de síntesis y de redacción definitiva de lo que se ha ido comprobando como fundamental a lo largo del análisis. Debe contener un balance mínimo e impresión personal, siempre que resulte razonada.